Recordando...
La pizza sin nada encima.
Esta
noticia es una prueba más de que la realidad supera la ficción y, visto lo visto, al peperoni y los cuatro quesos. Resulta que un hombre pide una pizza y al abrir la caja no ve ninguno de los ingredientes que solicitó. Indignado,
llama a la pizzería en cuestión: ¡me han traído la pizza sin nada encima! En medio de la conversación se da cuenta de que había abierto la caja al revés y que todos sus ingredientes estaban donde tenían que estar, encima de la masa de la pizza (o debajo, según miraba él).
La próxima vez mejor que se pida un calzone (y sobre todo, que no se le ocurra pedir un vaso de agua, por lo que pueda pasar). Ya sé que esto no es precisamente publicidad, pero tampoco es precisamente hablar de pizzas. Una licencia se la puede permitir cualquiera, ¿no?