Después de algunos días sin aparecer por aquí me siento raro. Por si algún marciano submarinista no lo sabe, estuve inmerso y fui prácticamente abducido por la campaña electoral a la presidencia del Barça. Podría entrar en muchos detalles, pero para no aburrir a nadie, todo se resume en que tuve el privilegio de trabajar con los mejores.
Tengo mucho que agradecer a los que han sido mis compañeros en esta aventura blaugrana, pero esta vez va por ti, que me viste desaparecer como un barco en la niebla y esperaste en el puerto a que regresara. Aquí estoy.
Ojalá algún día tenga la habilidad con las palabras que han demostrado los redactores de esta campaña gràfica para Scrabble. Mientras tanto, muchas gracias.
¡Un placer ver tu barco de nuevo en este puerto! Descansa un poquito de “Tots som el Barça” y cuéntanos cosas de publicidad por palabras de nuevo.
¡Te eché mucho de menos! ¿Sabes? Ayer viendo la Roja, me acordé de la publicidad (y entonces mi cerebro reacciona en cadena: publicistas-Jauhow (un poco como Scrabble, ¡para que esto tenga que ver con la entrada de hoy!)).
Justo después del partido, en Telecinco hacen entrevistas a los jugadores y al entrenador. La entrevista se hace en el campo de fútbol y como la publicidad es la que mueve el mundo (y al/el fútbol más) vi la forma tan rudimentaria como ridícula de hacer publicidad: un panel transparente con pegatinas de marcas cuelga tras las cabezas de entrevistado-entrevistadora.
Es ridículo, ¿no? Me pregunté: ¿cómo un publicista con ingenio (pensé en Jauhow) haría esto?
(Ahora que he escrito esto no quiero que pienses que te pongo trabajo justo después de la llegada a puerto, ya te digo, tú tómate tu tiempo que en internet eso es justo lo que sobra).
Felicidades a ti por la campaña.
Felicidades a nosotros porque haya acabado y estés de vuelta.
¡Qué alegría! ¡has vuelto! Bienvenido.
¡Muchas gracias a tod@s!
Mar-ia, eso que te parece una idea ridícula ya se está haciendo, sólo que en lugar de pegatinas se hace mediante realidad aumentada o con infografía. Nada es descabellado, en todo caso, aún no estamos listos para aceptarlo. :)
Güercome, un placer volver a leerte!