jauhow

Soy creativo.

Hoy te dejo uno de esos posts que luego me dices que te dan rabia porque no tienes 15 minutos para “perder” escuchando. Pero si quieres saber a qué me dedico no encuentro una manera mejor de explicarlo que escuchando este monólogo.
Visto aquí.

La Purita Verdad by user7994806

Cuando la publicidad COBRA sentido.

Hasta ayer en TVE no echaron de menos la publicidad. Las audiencias han ido subiendo desde que no hay anuncios y estoy convencido de que todo el mundo en la cadena estaba satisfecho con el cambio.

Pero todas las reglas tienen su excepción. Y esta tiene nombre y apellidos. Cuando en la gala de selección del participante español para Eurovisión apareció John Cobra seguro que a alguien se le ocurrió que era el momento de dar paso a la publicidad… pero claro, en TVE ya no sirve esa excusa. Y pasó lo que pasó…

Bocacalle 25: “Cansado de no encontrar respuesta, decidí cambiar mis preguntas”.

Bocacalle 24: “Voy a empolvarme la nariz”.

Bocacalle 23: “El 23 siempre fue para Air Jordan”.

“Compradicciones” y contradicciones.

De vez en cuando, navegando a la deriva por la web, recalo en puertos curiosos. Hoy me he despertado en Compradicción, un blog que recopila cosas realmente estrambóticas que se venden por ahí. Un inhalador de chocolate, unas gafas para leer acostado boca arriba o un altavoz en forma de perro fabricado en material cerámico.

No creo que sea de los blogs más visitados de Weblogs SL, pero su existencia es un buen indicador de la sociedad en que vivimos. Porque va más allá de la jerarquía de necesidades humanas que recoge la pirámide de Maslow. Un altavoz en forma de perro de cerámica no cubre necesidades fisiológicas, de seguridad, de afiliación, reconocimiento o autorrealización. Entra en una nueva categoría que no sé si bautizar como “lo compro porque me da la gana” o “soy freak y no lo puedo evitar”.

Y que conste que no tengo nada contra este perro-altavoz. Quizás me compre uno. El tema de fondo es lo que me llama la atención. Si el objeto no sirve como objeto, ¿es arte? ¿O realmente sirve para algo? En una sociedad de consumo, ¿hay algo que no sea susceptible de ser consumido?

Bocacalle 22: “Toca la pared, Sam”.

Bocacalle 21: “Si Munch levantara la persiana”.

Caída en barrena.

Esta historia ya me la sé. Llega a una agencia un encargo rápido y “sencillo”. Hacer unos vinilos adhesivos de tanto por tanto para poner no sé dónde. Y el diseñador de turno hace lo que puede con un par de imágenes que le dan, un logotipo y una frase. Como nadie se plantea para qué tiene que servir esa pieza publicitaria, en pocas horas ya se ha mandado a imprenta y en unos días alguien se encarga de colocarlo en el lugar contratado. En el proceso a nadie se le ocurrió preguntar. Sólo así se entienden casos como este.

Seguramente, y esto es pura intuición, en el otro lado de la escalera mecánica el anuncio está bien orientado, con el avión elevándose y no cayendo en picado. Si fuese así, la solución para que este anuncio no fuera noticia seria tan sencilla como hacer el efecto espejo. Facilísimo de resolver, siempre que se sepa previamente dónde tiene que ir ubicado…

Visto aquí.

Bocacalle 20: “Me quedé de piedra”.