Pensamiento árbol vs Pensamiento carretera.
Simplificando mucho y sólo para tratar de explicar algo que se me escapa entre los dedos, se me ha ocurrido (aunque hay quien piensa que lo he copiado de alguna parte y no lo descarto) que hay dos maneras de pensar.
Los pensadores árbol se caracterizan por analizar un tema en profundidad, sin moverse del sitio. Se dedican a escudriñar hasta el mínimo detalle, ramificando sus hipótesis hasta el infinito. Pero no de cualquier manera. Igual que un árbol crece hacia arriba (a partir del tronco) y crece hacia abajo (con las raíces), cada análisis incluye una búsqueda de opuestos. El objetivo es conocer todos los puntos de vista para posicionarse en el más adecuado. Esto requiere tiempo y sobre todo, conocimiento de la situación. Por eso los pensadores árbol son meticulosos y están siempre preguntándose si su posicionamiento es correcto.
Los pensadores carretera, en cambio, persiguen siempre un objetivo. Deciden A para posteriormente poder decidir sobre B. Eligen un camino después de un análisis rápido y avanzan en esa dirección. Este modus operandi permite resolver problemas con agilidad pero siempre tomando riesgos. Son conscientes de que existe un margen de error, pero lo asumen. En caso de fracaso vuelven a plantearse el problema y toman otra dirección. Ven como un problema detenerse demasiado tiempo en un mismo problema.
¿Y a ti qué te parece? ¿Te identificas con uno de estos grupos de pensadores? ¿Tienes un poco de cada uno? ¿O sencillamente crees que este post no se aguanta por ninguna parte? Contesta rápido, que yo soy pensador carretera y ya estoy en otra cosa.

Suscripción vía e-mail
Suscripción vía RSS
Facebook
Twitter














































































