Esta pasada noche mi blog me despertó. No podía dormir, tenía fiebre y estaba sudando a mares. Me vestí como pude y llamé al doctor 2.0.
Cosas del ADSL, en un plis estaba en la consulta, tumbado en la camilla.
- ¿Qué te pasa, Jauhow?
- Doctor, me duele el blog.
- Sí, parece que está algo inflamado (me dijo mientras paseaba una pequeña linterna enfocándome a los ojos).
- ¿Es grave, doctor?
- No Jauhow. Tómate estas pastillas y se te pasará.
El alivio fue inmediato (virtudes de las enfermedades psicológicas imaginarias).
El doctor 2.0 me contó que los blogs son como los bonsais. Necesitan mucha atención y a la mínima y sin motivo aparente les da por ponerse enfermos.
Es posible que el tuyo padezca algunos de los síntomas que me comentó el doctor 2.0 cuando fui a visitarle:
1. Exceso de ego: un blog que sólo habla de sí mismo es un claro candidato a caer enfermo. Pon el carro detrás de los caballos. No está mal querer promocionarte, pero no lo hagas sin ofrecer algo interesante a tus lectores. Si no les das nada, no esperes recibir otra cosa que indiferencia. La promoción debe ser siempre una consecuencia del trabajo bien hecho, no un camino a seguir.
2. Impredecibilidad: no importa si escribes un post cada día, cada semana o cada 15 días, pero procura no decepcionar a tus lectores. Si posteas cada martes, asegúrate que los martes haya algo publicado. Si llegas a un blog y no encuentras novedades la tendencia te lleva a no volver. Ciertamente existe un público fiel que te dará nuevas oportunidades, pero no esperes ver crecer tu número de visitas. Crea un patrón de conducta y mantenlo sí o sí.
3. Unidireccionalidad: asegúrate de que tu público pueda establecer diálogos contigo. No es necesario que estés charlando con ellos, pero sí que respondas a sus comentarios, les agradezcas sus opiniones y valores sus críticas. Sin ellos, el blog no tiene sentido. Cúidales.
4. Aburrimiento: puedes tratar cualquier tema que se te ocurra, pero trátalo de forma amena. Si el sopor se apodera de la audiencia, no tienes futuro como blogger.
5. Impaciencia: no esperes tenerlo todo el primer día. Todo proceso requiere su tiempo. Esta evolución es necesaria y saludable. Aprende de tus errores, fíjate en tus aciertos. Mejora lo que veas que no tiene interés, o elimínalo. Potencia lo que veas que obtiene una mejor respuesta.
6. Aislamiento: tener un blog no es impedimento para que seas público de otros blogs. No tengas miedo en compartir opiniones, enlaza lo que te guste, comenta, participa activamente en blogs que traten temas que te interesen.
7. Apropiación indebida: no sabes de todo y nadie espera que seas un experto en un millón de temas. Encontrar la inspiración en otros blogs no es malo, pero que no se te olvide citar la fuente. De robar contenido, ni hablamos.
Si te interesa profundizar, consulta aquí, o aquí.