Liberté, égalité, publicité.
Sarkozy ya tiene el permiso de sus ministros para erradicar la publicidad de la televisión pública francesa. El 2011, coincidiendo con la desaparición de la televisión analógica, dejarán de emitirse spots en los canales públicos galos.
El motivo que dio Sarkozy en su momento fue desligar la programación de intereses comerciales. Viva la cultura, la historia y el conocimiento puro. Algo que suena, a mi modo de ver, un poco a la típica frase “yo siempre veo los documentales de la 2″. Que si preguntas, los mira todo el mundo, pero si compruebas los datos de audiencias no los ve ni dios. Y eso es lo que creo que puede ocurrir con la televisión pública francesa, que no la verá nadie.
Permíteme que sea malpensado, pero la ausencia de publicidad hará que estos canales públicos dejen de ser competitivos y se favorecerá y mucho la preponderancia de los grupos privados de comunicación (en este caso TF1 y M6). Y curiosamente TF1 está dirigida por Martin Bouygues, un buen amigo de Sarkozy. Vaya, que la próxima vez que queden para cenar ya me imagino quién pagará la cuenta.
No sé cómo lo ves. ¿Soy demasiado desconfiado?

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