Recordando...
Otro modelo empresarial es posible.
Estamos muy acostumbrados al sistema piramidal. Un jefe, varios cabecillas, muchos trabajadores. Imponer en vez de consensuar. Comunicaciones verticales y siempre de arriba abajo. Pero no tiene por qué ser así.
El mejor ejemplo lo he encontrado en Semco. Una empresa donde el empleado elige cómo organiza su horario y propone su salario. Una corporación en la que los organigramas se hacen con círculos, donde no hay plazas de parking reservadas y lo que más me ha impactado: un lugar donde los cargos más altos son elegidos y evaluados por quienes trabajan a sus órdenes.
Si a eso sumamos que la empresa es productiva como la que más, uno se plantea cuántas cosas se están haciendo mal por el simple hecho de seguir con la inercia de la tradición. Puedes profundizar en el tema
aquí.